02 enero, 2024 - Infonews

Una bacteria transforma compuestos naturales en puro oro de 24 quilates

Después de siglos de estudio, la naturaleza nos sigue sorprendiendo con sus misterios. En esta ocasión, un equipo de científicos de la Universidad de Michigan ha realizado un descubrimiento que ha dejado a la comunidad científica boquiabierta: una bacteria capaz de transformar la materia en oro puro de 24 quilates.

 

La microbiología, la química y el oro se han entrelazado de una manera inesperada gracias a la investigación liderada por el profesor de microbiología Kazame Kashefi y el profesor asociado de arte electrónico Adam Brown. Esta bacteria, aún en proceso de estudio, desafía las bases científicas establecidas hasta el momento, ya que puede convertir la materia orgánica en el preciado metal amarillo, desafiando las concepciones actuales.

Aunque el descubrimiento ha generado un gran revuelo en la comunidad científica, aún se necesita tiempo para determinar si el oro producido por la bacteria es idéntico al encontrado de forma natural en la tierra. Este hallazgo redefine nuestra percepción de la naturaleza y arroja luz sobre sus complejidades.

La bacteria responsable de esta asombrosa alquimia microbiana ha sido bautizada como Cupriavidus metallidurans, la bacteria dorada. Su capacidad para catalizar compuestos orgánicos y transformarlos en oro puro ha dejado perplejos a los científicos, quienes han denominado este proceso como «alquimia microbiana». Esta bacteria opera mediante enzimas especializadas que descomponen exclusivamente materiales orgánicos, dejando a su paso diminutas partículas de oro.

Este microorganismo, tan diminuto como intrigante, ha requerido la colaboración de expertos en microbiología, química y artes para profundizar en su estudio. La posibilidad de nuevas aplicaciones en estas disciplinas está comenzando a emerger, y este descubrimiento podría incluso desafiar la industria minera si se confirma su viabilidad a gran escala.

La convergencia de distintas disciplinas en la investigación de Cupriavidus metallidurans abre la puerta a una intersección única entre la creatividad y la ciencia. Aunque aún se requieren más pruebas para validar completamente esta asombrosa capacidad de la bacteria, este hallazgo promete ser un hito que captará la atención de la comunidad científica y más allá.

Compartir
Scroll al inicio
Contacto / Política de privacidad y cookies / ¿Quiénes somos?
  Síguenos en:  Twitter Facebook