Samsung ha firmado uno de los mejores trimestres de su historia. El fabricante surcoreano ha multiplicado por 19 su beneficio operativo durante el segundo trimestre del año, impulsado por el auge de la inteligencia artificial y la enorme demanda de chips de memoria. Sin embargo, el mercado ha reaccionado con cautela y las acciones de la compañía han sufrido una fuerte corrección por el temor a una posible burbuja en el sector.
Beneficios récord impulsados por la IA
Entre abril y junio, Samsung obtuvo un beneficio operativo de 89,4 billones de wones (alrededor de 51.200 millones de euros), una cifra que supone multiplicar por 19 las ganancias registradas en el mismo periodo del año anterior.
La facturación también alcanzó máximos históricos, con unos ingresos de 171 billones de wones, prácticamente el doble que hace un año.
Los resultados han superado ampliamente las previsiones de los analistas de Wall Street, que esperaban un crecimiento mucho más moderado, confirmando el excelente momento que atraviesa el negocio de los semiconductores ligados a la inteligencia artificial.
El mercado reacciona con fuertes caídas
Pese a las cifras récord, los inversores recibieron los resultados con preocupación. Las acciones de Samsung llegaron a desplomarse más de un 9%, arrastradas por el creciente temor a que la fuerte demanda de componentes para inteligencia artificial pueda estar alimentando una nueva burbuja tecnológica.
Muchos analistas consideran que el ritmo de inversión en infraestructuras de IA podría moderarse en los próximos años, lo que ha provocado una ola de ventas en buena parte del sector de los semiconductores.
Los chips de memoria, el gran negocio del momento
Samsung se ha convertido en uno de los principales beneficiados del auge de la inteligencia artificial gracias a su liderazgo en la fabricación de memorias DRAM y NAND Flash, componentes esenciales para centros de datos, servidores de IA, ordenadores y teléfonos móviles.
El crecimiento explosivo de plataformas basadas en inteligencia artificial ha disparado la demanda de estos chips, generando una escasez que continúa presionando al alza los precios.
Según datos de Counterpoint Research, Samsung mantiene el liderazgo mundial con aproximadamente un 38% del mercado de memorias DRAM y un 29% del mercado NAND Flash, consolidando su posición como uno de los fabricantes más importantes del mundo.

La escasez continuará durante años
Las previsiones del sector apuntan a que la falta de capacidad de producción seguirá condicionando el mercado durante bastante tiempo.
Diversos analistas estiman que la escasez de memorias podría prolongarse al menos hasta 2027, otorgando a fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron Technology una importante capacidad para mantener elevados los precios de venta.
De hecho, según estimaciones de HSBC, durante el segundo trimestre los precios medios de las memorias DRAM crecieron más de un 40%, mientras que las memorias NAND registraron incrementos superiores al 50% respecto al trimestre anterior.
Bonificaciones millonarias para sus empleados
El excelente comportamiento del negocio también se ha traducido en importantes incentivos para la plantilla.
Samsung ha repartido generosas bonificaciones entre los empleados de su división de semiconductores, con algunos incentivos que han llegado a alcanzar el equivalente a 400.000 dólares para determinados perfiles estratégicos.
El resto del sector también se resiente
La fuerte caída bursátil de Samsung tuvo un efecto inmediato sobre el resto de fabricantes asiáticos de semiconductores.
Empresas como Kioxia Holdings, especializada en memorias NAND Flash, registraron importantes descensos en la Bolsa de Tokio, mientras que proveedores de equipos para la fabricación de chips como Tokyo Electron o Screen Holdings también cerraron la jornada con pérdidas.
Samsung prepara una inversión histórica
A pesar de la volatilidad de los mercados, Samsung mantiene intactos sus planes de expansión.
La compañía ha anunciado que durante 2026 destinará más de 70.000 millones de dólares a ampliar su capacidad de producción y acelerar la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para semiconductores.
Con esta estrategia, el gigante surcoreano busca consolidar su liderazgo en un mercado que se ha convertido en una pieza clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y de la próxima generación de dispositivos electrónicos.


