Nissan anuncia alianzas para impulsar el coche eléctrico

La llegada acelerada del coche autónomo y la nueva política de Trump con la industria del automóvil comparten protagonismo en el CES, el salón de la de la industria electrónica de consumo que se celebra en Las Vegas. Estos dos aspectos han centrado también la intervención de Carlos Ghosn, Presidente de la Alianza Renault-Nissan, en la muestra americana.

La política de amenazas a golpe de tweets que viene desarrollando el presidente electo de EE UU con la industria del automóvil empieza a crear incertidumbre a un sector que necesita planificar con al menos cinco años de antelación, lo que tarda en desarrollar cada nuevo modelo. El máximo responsable de la Alianza franco-japonesa, cuarto productor mundial, ha pedido claridad: “Queremos saber cuales van a ser las reglas del juego, en especial en Norteamérica. Hasta ahora eran el tratado NAFTA, el acuerdo que todos cumplimos y en el que basamos nuestras estrategias. Si NAFTA cambia nos adaptaremos. Pero queremos saber que mercado va a haber entre Estados Unidos, Canadá y México. Nadie dice que se vayan a cerrar las fronteras y tengo la sensación de que hay más suposiciones que cosas reales”.

Pero Ghosn ha aprovechado también el altavoz del CES para avanzar en la hoja de ruta del Coche Autónomo, su nuevo apostolado que da continuidad al que viene desarrollando desde 2009 con la movilidad eléctrica. Y si ya ha logrado liderar la tecnología del automóvil a pilas, parece en disposición de repetir la jugada con la conducción robotizada. El nuevo lema ahora es el doble 0: Cero emisiones, cero accidentes. Y en Las Vegas ha anunciado los próximos pasos para acelerar una implantación exitosa en la sociedad.

El primero se denomina SAM (Seamless Autonomous Mobility) o Movilidad inteligente y constante, y recoge las tecnologías de control remoto de la NASA para manejar sus vehículos a distancia, como los transbordadores espaciales. Así, conecta la inteligencia artificial (IA) integrada en el automóvil con un asistente humano en línea para resolver sin intervención del conductor situaciones imprevistas que aparezcan en la carretera y bloqueen el coche autónomo, como un punto ciego en el trayecto del navegador, una zona de obras nueva, etc. Además, será clave también para que convivan sin riesgo los coches con y sin conductor.

La segunda alianza es con Microsoft y permitirá trasladar al automóvil la tecnología del asistente personal Cortana, el equivalente al Siri de Apple, para ejecutar las órdenes orales de los ocupantes, desde la lectura de agendas o correos electrónicos a otras muchas acciones.

La tercera alianza es con :DeNa, una compañía japonesa especializada en internet con la que Nissan va a empezar las sesiones de pruebas en condiciones reales para desarrollar negocios basados en la conducción autónoma, como el taxi-robot, servicios de reparto sin conductor, etc.

El cuarto pilar es la colaboración con la plataforma Resillient Cities, de 100 ciudades inteligentes, que apoya la Fundación Rockefeller, entre ellas Barcelona, para planificar la integración del coche autónomo con emisiones cero en el entorno urbano.

Por último, el quinto paso será la llegada del nuevo Nissan Leaf, la segunda entrega del coche eléctrico más vendido del mundo, 250.000 unidades, que saldrá a final de año y ofrecerá entre 400 y 500 kilómetros de autonomía. Pero sobre todo incluirá ya la función del piloto automático de autopista: mantiene el coche en su carril acelerando y frenando sin intervención del conductor. Este avance se ofrece ya en Japón como opción en el Nissan Serena y está teniendo una gran aceptación: el 60% de los compradores pagan un sobreprecio por tenerlo.