Cómo convertir tu televisor en una SmartTV con Chromecast o Apple TV

Ya tengas Netflix, Wuaki TV o Yomvi, si lo que quieres es que tu televisión tenga conexión a Internet para poder ver series y películas en streaming o simplemente para enseñarle las fotos del verano a tu familia desde el móvil, lo mejor que puedes hacer es añadir un dispositivo externo a tu tele.

¿Cómo se hace eso? Hay muchos dispositivos que te permiten tener internet en tu televisión pero el más utilizado es sin duda el Apple TV. Hace unos meses el gigante Google sacó su propio sistema y lo ha llamado ChromeCast.

Ambos son ‘pinchos’ externos que se conectan a la televisión a través del HDMI y te permitirán usar tu televisor como una smartTV, pero también tienen diferencias:

chromecast-vs-apple-tv

1. Depender de un tercer dispositivo

Esta es la principal diferencia entre ambos. En el caso de ChromeCast, este aparato se comunica a través de la red Wifi con otro dispositivo en el que tengas descargada la aplicación, ya sea un teléfono móvil, una tablet o un ordenador. Es decir, tú te descargas la aplicación de Netflix, por ejemplo, en tu móvil o tableta y la ‘lanzas’ a la televisión. Esto supone que debes tener el móvil o el ordenador encendido y conectado a la misma red que el ChromeCast.

Sin embargo, AppleTV tiene su propio sistema operativo de Apple, de forma que no necesitas otro dispositivo para controlarlo. Con el aparato conectado a la televisión puedes descargarte aplicaciones compatibles y se controla a través de un pequeño mando a distancia. En el caso de ChromeCast el ‘mando’ es tu móvil.

2. Almacenamiento

El dispositivo de Apple, al tener su propio sistema operativo, también tiene su propia capacidad de almacenamiento y el precio del aparato depende de ello. Así, si tu intención es descargarte películas o música a través de la AppleStore tendrás un máximo de espacio utilizable, lo mismo en el número de aplicaciones que puedes descargar. Como es costumbre en Apple, no es posible añadir almacenamiento extra con una tarjeta, aunque sí comprar almacenamiento en la nube.

Por el contrario, ChromeCast tiene espacio ‘ilimitado’ en la medida en que ese espacio no existe. Es decir, las aplicaciones se descargan en el móvil, tablet u ordenador, por lo que la capacidad de descarga depende del tamaño de la memoria de tu smartphone y no de lo que soporta el dispositivo de Google.


3. Precio

Depende de la generación que quieras comprar, el Apple TV de cuarta generación, el más nuevo, tiene un precio de 179 euros con memoria de 32 GB o de 229 euros para 64 GB, según la web de Apple.

Este paquete te incluye el dispositivo, el mando y el cable de alimentación aunque no el cable HDMI que debes comprar aparte.

ChromeCast por su parte acaba de lanzarse en España y por el momento tiene un precio de 39 euros, aunque varios distribuidores como MediaMarkt tienen ofertas de lanzamiento limitadas que bajan ligeramente el precio. En el paquete se incluye el HDMI.

4. Aplicaciones compatibles

Sin duda Apple TV que tiene un mayor recorrido en el mercado soporta un mayor número de aplicaciones. Un gran número de aplicaciones que se pueden tener en el iPhone están disponibles para AppleTV, incluyendo juegos de todo tipo o aplicaciones de música como Spotify. Además, podrás acceder a tu biblioteca de iTunes y adquirir películas o música disponible en la AppleStore, eso sí, pagando y con cuidado de no gastar el almacenamiento disponible.

Por otro lado, ChromeCast tiene muchas menos aplicaciones compatibles. Tiene, por supuesto, la opción de ver Netflix, Waki Tv, Youtube y todas las aplicaciones de Google. Además, al ser un dispositivo dependiente de Chrome, si estás utilizando el dispositivo desde tu ordenador podrás ver en la televisión todo lo que tengas abierto en tu navegador de Google.

5. Función espejo

La función de la que carece el Apple TV y que puede ser o no interesante dependiendo de la utilidad que se le quiera dar a estos aparatos, es la de ‘espejo’. Con esta utilidad podremos ver en la televisión una réplica exacta de lo que estemos haciendo con nuestro móvil, tableta u ordenador. Prácticamente igual que si se conectase el ordenador con un HDMI a la televisión.

Se el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*